sábado, 8 de diciembre de 2007

Preparan...

Ladrón de la misa, delincuente de tus gritos. Perseguido por le opio, mi eterno rastro deja vasos en la siesta. Vagabundo sin mendigar, salados restos duermen a causa de la serotonina. Si vieses a los cardos como duermen, si vieses a las olas hacer las. Imprevistos, dudas y deudas, fotos ardiendo mas allá de un archivo, y llegando al sin embargo. Huída en busca de la música, fósforos de madera quemando el resto de la noche. Y sin embargo nada es como la quiniela, en ti los números son fugitivos de mi asedio. Acertando en los lugares, los equívocos son parte de mi juego. Pero las trompadas no buscan un freno, ni las penas su extravío. Perderse en la sombra es como amarte, sin caer en lo desconocido. Y sin embargo te propongo, derrotar el imperialismo, con más dudas de las de antes, y con más enemigos que los de ellos.

Y si pienso en Hesse no es que me droguen los recuerdos, es más bien un resabio de tus ancestros. Una de las tantas cosas que me quedan, si no hay que citar el cigarrillo, que vaga despavorido sobre la almohada de la luna. Políticas erróneas del amor, un amor que no triunfa en las elecciones pero que divaga consumido en las bahías de las cejas, tus cejas. Hacen ya la noche las guitarras, quizás una fresca planta se seque para dejarnos un almidón de peripecias que separadas serán un cero, pero que juntas serán un verso.

Ya no buscar, me dije, ya no buscar lo antedicho, ya no buscar lo posible, mejor buscar lo seguro me han dicho. Y sin embargo, una lágrima joven vale más que una pausa adolescente. Pero si todo lo que he mirado ha sido un desprolijo andar de jodidas verdades, prefiero pausa real antes que jóvenes ficciones. Te digo.

sábado, 15 de septiembre de 2007

Es que otoño

Mientras el crimen organizado avanza royendo los ladrillos de la incertidumbre, un grupo de sentimientos dialogan con la paz. Descubren nuevas formas de serle infiel el desvarío, al sueño de la cordura, al joven que nunca nace. ¿A donde iremos? A donde nadie se cansa nunca de no frenar, de no acordarse de esa mala fortuna que nos vio llorar. O acordarse y no frenar. La noche se alza en voces que la policía no oye. Y un recuerdo recurrente mea los árboles que narran las historias más absurdas, como las de que esto no puede ocurrir, las ínfimas gargantas anudadas ante la presa de la caza precaria como es la muerte. Y pensar que podrías haber sido eso que anda en el odio y no en la penuria de la nada, el olvido. Siento un mar de jaulas, las dudas se afinaron, solo dar vueltas a la manzana de la miseria, la atadura de esperar, las ganas de no dar mas giros en el pañuelo ni hacerlo girar. Sé que tu no piensas que todo es lo mismo y por eso intento no pensar que todo es lo mismo, y girando y dando vueltas me encuentro con la rosca que nos roza, el whisky sin dedicación y las palabras que nada dirán. ¿Es que ya nos perdimos? , ¿Es que es tan fácil?, ¿Es que es mejor no preguntar si nos enfermamos de mermelada o de sangre?.... el diálogo, esa infortuna forma de expresar lo que no es dialogado. Ese cambio hacia lo cambiante, esas mierdas que nada cambian, ese sistema que nada lo dice pero dialoga con nuestras penas. Mierdas, miradas de mierda que nada me dicen.

El prolegómeno a una verdad en palabras, la sinceridad de Rojas, y cuando hablo de sinceridad es para que los demás lo lean, y si quieren lo vean. Te estoy cuando no me soy. Me siento cuando no estoy siendo eso que me fui. Pero no me intimides “los pájaros que anidan en tus manos”, y “Su pluma no reconoció jamás la fatiga de sus manos”. Terrible coincidencia.

" Las cosas que me dices cuando callas,
los pájaros que anidan en tus manos,
el hueco de tu cuerpo entre las sábanas,
el tiempo que pasamos insultándonos,
el miedo a la vejez, los almanaques,
los taxis que corrían despavoridos,
la dignidad perdida en cualquier parte,
el violinista loco, los abrigos,
las lunas que he besado yo en tus ojos,
el denso olor a semen desbordado,
la historia que se mofa de nosotros,
las bragas que olvidaste en el armario,
el espacio que ocupas en mi alma,
la muñeca salvada del incendio,
la locura acechando agazapada,
la batalla diaria entre dos cuerpos,
mi habitación con su cartel de toros,
el llanto en las esquinas del olvido,
la ceniza que queda, los despojos,
el hijo que jamás hemos tenido,
el tiempo del dolor, los agujeros,
el gato que maullaba en el tejado,
el pasado ladrando como un perro,
el exilio, la dicha, los retratos,
la lluvia, el desamparo, los discursos,
los papeles que nunca nos unieron,
la redención que busco entre tus muslos,
tu nombre en la cubierta del cuaderno,
tu modo de abrigarme el corazón,
la celda que ocupaste en una cárcel,
mi barca a la deriva , mi canción,
el bramido del viento entre los árboles,
el silencio que esgrimes como un muro,
tantas cosas hermosas que se han muerto,
el tiránico imperio del absurdo,
los oscuros desvanes del deseo,
el padre que murió cuando eras niña,
el beso que se pudre en nuestros labios,
la cal de las paredes, la desidia,
la playa que habitaban los gusanos,
el naufragio de tantas certidumbres,
el derrumbe de dioses y de mitos,
la oscuridad en torno como un túnel,
la cama navegando en el vacío,
el desmoronamiento de la casa,
el sexo rescatándonos del tedio,
el grito quebrado, la madrugada,
el amor como un rito en torno al fuego,
el insomnio, la ausencia, las colillas,
el arduo aprendizaje del respeto,
las heridas que ya ni Dios nos quita,
la mierda que arrastramos sin remedio,
todo lo que nos dieron y quitaron,
los años transcurridos tan deprisa,
el pan que compartimos, las caricias,
el peso que llevamos en las manos
.”

Ya desfavorable el destino, migajas de placer. Inviernos de las sirenas. Tiempo que nunca cede un gramo de día. Llanos son los lugares en donde el comunismo cabalga sobre las lágrimas de haberte sido eso que nunca caminó nuestro mareo despavorido sin haberme hecho.

viernes, 3 de agosto de 2007

Creo que sentí algunas palabras hoy, el silencioso genocidio de los pueblos originarios, triste, jazz, sombra, sublime y aumento. En mi cansancio nocturno el silencio fue una sombra que me persiguió hasta sentarme. Es que te vi un poco triste sin el jazz rozando esa espera del transbordador, como todo el pueblo menos vos. Esos segundos, esos segundos rojos y planos, verticales de paciencia, dulzura inconfundible de lo sublime, exquisitez originaria de los mates. Que rico caramelo debes haber estado disfrutando…Genocidio del recuerdo al verla esperar, ya no sé si te vi o la ficción me miraba de reojo.

Mentían ya las brújulas del patio. Presagios, dureza, escalofriante desahogo con mocos y pañuelos. Trivial encuentro de dos letras, dos trelas de, las dostrede, dedostrales. Manías revolviendo en el tacho el sobre de papel madera abollado. Cartas, cicutas y babas, todo lo prescripto. Fuera la fuerza débil del engaño, parsimonia cabalgando sobre Troya que se derrumba ante su funda de oropel hermoso y sensato del armario. Cientos de místicos sentimientos aguardando al héroe que ha de regresar del baño cuando las fieras hayan bebido hasta las lágrimas pasadas por tierra. Miles de armas derrotadas por el espanto espontáneo del portazo, barcos gimiendo al encallar sobre arenas ensangrentadas llegando a la mesa. Y así dijo que sería, no el dios, no el hombre, no la guerra ni el amor, así dijo que sería su voz, temblorosamente herida por sus propias manos en la habitación, sus penas finamente golpeadas por el aletargado almohadón. No el odio, ni la venganza de la ventana, ni el misterio ni la cruel magia del cielo nubloso escapando de los corceles del viento frío. Así dijo que callaría su voz en ruinas ante el desencuentro de las sábanas. Así dijo una palabra que valdría como su voz, así su voz quedó perdida entre los muros laberínticos de las imágenes que eran su Troya, una palabra ideal que se derrumba ante la música del recuerdo.

Pero no era que nada puede encontrarse?... pero no era que era un desconcierto de libertades?.... pero no habíamos salido del encierro para hundirnos en el encantador sueño de los locos sin horas?...

Despistados sobre los nervios que brotan de la vereda, amansados por las nubes que se alejan hacia la borrachera de la noche tenue, concurrida, comprada y esclava. Viajes que deterioran cada día más el recuerdo de las decisiones importantes. Náufragos y huérfanos con elementales coincidencias animales. Misiones de ojos trazando el juicio hacia el infinito, que de pronto vuelve a complacer nuestras realidades de jóvenes rebeldes y callados. El fuego catártico gimiendo sobre los umbrales verdes carcomidos por la moda de los pueblos injerentes. Vacíos ya los cosmo-quilombos, solo parece restar como excusa la borra de ese café frío recalentado para abolir la idea del ser instantáneo. Sentimientos... perdurabilidad, permeabilidad, en granos y batido... Una lágrima por favor!!!... Sírvase de ese pocillo, un pozo pequeño y sin pretensiones ni delirios, que has de saber que nadie cuida el destino, ni menos aún los que lo aspiran.

20 noches de salvaguarda, marionetas que descubren sus hilos añejados y débiles. Te contaría mi página, no sabes cuanto ignoro tus letras, pondría en una pecera a Bessie, pero no podría mirar esa ave sin que llore. Dudaría, sentado en la superficie, dudaría de que escribes, me sumergiría en la pecera y escribiría que dudas. Pero nada más que esa triste mañana del ocaso, en la que te volvías alegre y con ello yo empezaba mi día. Hasta me parece estar tocando esta canción de nuevo…como si Miles, Parker o Coltrane lo supieran, supieran de antemano que ocurrirá cuando salga de la pecera. Me quedo, porque aquí tampoco habrá historia, solo alguien que me cuenta sueños.

lunes, 30 de julio de 2007

De rodillas


Por consiguiente, declaro ante el tribunal marcial, mi rendición indeclinable.
En un tiempo no muy remoto, comenzaba la guerra entre mis sentidos comunes (y no tanto) y lo absolutamente inevitable de este mundo. Por si Ud., su señoría, no lograse comprender mis fundamentos, me refiero puntualmente al paso del tiempo y al deterioro de las ideas.
El reloj no siempre acompaña nuestro tiempo, decía un iniciado guerrero.
La situación era insostenible:
Belleza,
calor,
pasión,
ilusión,
fuego,
paranoia,
paz,
éxtasis,
placer,
miedo,
deleite,
desolación,
congoja,
seducción,
plenitud,
vacío,
complemento,
suplemento,
devoción,
sabor,
fricción,
explosión,
desgaste
y añoro
eran sus armas. Mientras yo solamente pretendía imponer mi voluntad.
Esta batalla desatada, no tiene a mi persona como vencedor. Es inútil luchar, contra lo imposible.
He caído en las garras de la bestia sin nombre, atrapado en sus fauces candentes. Su ferocidad abraza y comprime fuertemente toda mi humanidad.
Imposibilitado de continuar con mi combate, depongo mis armas y quedo a la espera de su acto más salvaje.

¡Piedad!.

domingo, 10 de junio de 2007

jARABE de Palo


En realidad tú nunca has sufrido, ni
conocido
La angustia del insomnio.
Soy yo quien nunca puede dormir,
Y mientras vivo, no puedo detener
Las lágrimas que brotan de mis ojos.

Me desprecias cuando te hablo,
Sin embargo los amantes que citan mi
verso triunfan.
Me he convertido en la mecha de una vela destinada
A iluminar una habitación para otros hombres
Mientras me consumo en el aire enrarecido.


ABBAS IBN AL-AHNAF


Que Dios nos ayude, hemos vendido
nuestras almas, todo lo mejor
que teníamos.
Por una empresa en manos del Síndico.
No tenemos dividendos, ni derechos, por el
precio que pagamos.
Aunque nuestras voluntades debieran elegir
entre este negocio corrupto
Y un paraíso futuro, puedes estar seguro de
que preferirían

El mundo que tenemos ahora.

ABU AL-ALA AL-MA'ARRI


Nos ahogamos en olas de lluvia
(Alguien debió de rezar por ella).
El sol con ojos legañosos
Intenta romper la blanda nube
Como un eunuco esforzándose
Por penetrar una virgen.

ABDULLAH IBN AL MU'TAZZ

viernes, 23 de marzo de 2007

Alusión desesperada


Mezclando melancolía y calor, frío y pasión comenzaba el festín.
Exquisitos manjares eran ofrecidos para la ceremonia, elíxires eternos nos convidaban su poder y así viajábamos en el tiempo, rumbo al pasado pero con gusto de estar presentes.
Dicen por ahí, “panza llena, corazón contento”. El apetito hacía alarde de su poder, pero no conseguía siquiera asustarnos. Un hambre voraz de tanto en tanto aparecía, pero un caballero se controla. Un caballero sabe cuándo es momento para comer, sabiendo que eso nunca llegará. El caballero pretende estar de su lado, pero en realidad no acompaña a sus sentimientos. El caballero no piensa en otra cosa. El caballero estaba ahí, acompañado de admirables bellezas que invitaban al paraíso.
- ¡Que comience el festín!
- ¡Que comience el festín!
Todo se veía extraño y familiar a la vez. El tiempo seguía retrocediendo y logrando traer minutos familiares.
En la forma que te miraba, creo que era evidente. Tenía la panza vacía. Muy de prisa pensaba en comer, te estaba comunicando todo lo que pasaba. No había más que ganas de comer, te diría. No importaba nada más, solo comer, te aconsejaban por ahí.
- La cena está servida
Esperaba ver todo ese alimento ya que estaba completamente seguro de lo bien que me haría.
Hoy pienso, y me digo a mí mismo lo bien que me haría. Tenía razón, mucha razón.
Luchando contra un molino no lográs que a la piel se la lleve el viento, te diría un buen consejero. Si te ponés a pensar un rato, te das cuenta que es verdad. La cena estaba servida, pero como un caballero... ¿te quedaste con hambre?.
La luna deja ver sus fosas, su color y su brillo. Todo estaba ahí, al alcance de un paladar cualquiera. El miedo a perderte en el camino te aterraba. Así no ibas a poder entrar y claro que lo entendías. Muy lejos no podés llegar si no viajás. Ocio solo logra ocio.
No hay nada que puedas hacer. Te persigue la loca idea de empezar a comer en ese momento. Esperás olvidarte de todo, dejando atrás todo rastro de decencia y buenos modales. Siempre recordarás el momento en que, arruinarías el festín.
- Dentro de un rato traigo más comida.
Y así fue, nomás. Los dientes comenzaban a castañear mientras la bandeja bajaba. Cada vez más hambriento y feroz, vas a perder el control.
Como un eunuco mirando la belleza inalcanzable, así te tenés que quedar. Por el resto de tu vida, claro. No habrá momento que se te ocurra quizás tomar una porción. Por más pequeña que sea, el coraje no te va a guiar.
En esos momentos, el estado ya es enfermizo. Se mezcla la psicodelia del aire con los ricos aromas de la mesa.
En algún momento elegiste ese camino y no pretendas volver, NO TE SALE.
La cena estaba ahí, y como me daba cuenta que no podía, me quedé mirando la nueva sensación. Me quedé mirando la aparición de tan extrañada emoción. Me quedé mirándola.
Me quedo con muchísimo hambre, así puedo comer más. Me pierdo en mis pensamientos, sabiendo que hasta ahí llegaré.
La cena estaba servida y no podía comer, solo te llevarías una gran sorpresa. Mucha comida y nadie que la coma, ni siquiera vos mismo.
Así y solo así, te quedás en tu lugar. Mirando y oyendo todo.
¿A gusto?, seguramente que no. Pero por lo menos podes mirar, ver y escuchar. No hay nada que no se pueda hacer, todo se vende en algún lado.
Escucho, siento y veo lo lejos que estoy del infierno. Falta un buen trecho aún, para querer llegar al paraíso.
Segúramente te pierdas y no llegues, pero al menos ya sabés lo que es el infierno. Podés volver a acosumbrarte a la ausencia del paraíso.
Mejor dejo la cena servida y me voy.
- Eso se ve riquísimo

martes, 6 de marzo de 2007

Irreflexiones cuánticas de un zorro


Dictadura del gusto.
Regusto de canalla.
y torrejas con el guiso de tu pensamiento.

Arte negro y culinario.
Mierda en el bidé.
Culo y urinario.
Estectica de la deserción del poeta contra-natura.

Scat(o)Logico del camposanto urbano:
Cada edificio una lápida, cada coche una pecera, cada cartel una viñeta histérica de braille sin relieve, sonrisa a puñalada, cada mirada una intifada.
Hunos()Hotros.
un insulto insulso una bendición
cada-palabra-un-color-en-un-cuadrado-en-un-cubo-que-gira-que-da-vuelta

Cuerdas grises sobre el malabarista flojo,
acrobacia en el bazar de la humedad,
en la escuela del calor.

Sopa de beats, escafrandra para las ovejas.
Rio entre paredes, hilitos de baba para las ovejas.
Pluma escandinava, arroró salvaje para las ovejas.
Flauta con chuker, pañuelos con sopa para las ovejas

Sobre la crin de la bocacalle esperanto dormía y escribía:
"Menta decirlo hermano mio, la lutko estas perdita"

lunes, 29 de enero de 2007

Culto da Caña (homenaje).


Casi como un sueño, te recorro día a día. Noche a noche te recuerdo pensando en qué más me darás.

Confortablemente adormecido te miro y no logro comprender tu grandeza. Cuerpos tortuosos la acompañan eternamente. Están esperando que los lleves más allá, aunque pensándolo bien, nunca se van a ir. Ella los va guiando, los pone frente a su propia fuente, su elixir más preciado (lo que hay debajo), su vida misma.

Partís a mi mundo en dos, sin penas ni rencores olvidados. Simplemente tú fluyes, y tus ánimos confluyen dejándome parado en la mitad de lo que yo mas quiero.
¿Dónde estabas en los años que yo más te necesite (esos años de soledad ideal)?. Yo necesité tu claridad y tu guía. Pude haberme perdido si la suerte no me acompañaba.

Tu presencia me ayuda a estar más equilibrado y presente. Me das todo lo que, por el momento, estoy buscando. Transito tu cintura y tu costado más amable, disfrutando de cada momento que me das. Trato de no perderme nada, registrando paso a paso tu presencia en mi voz.
¡Cómo me gustan esos momentos!. Vuelve a atraparme, vuelve a raptar mi mente y llenarla de recuerdos. Vuelve, sólo vuelve a condenarme a una vida de perpetuidades.

Quiero verte abundante, completa y llena de regalos para mí. Quiero poder saborearte más de lo debido, pudiendo quedarme con algo para mí, que dure para siempre.
Quiero escribir, quiero contar y cantar. Quiero tocar y mostrar. Quiero que vuelvas a mí.

Esta noche te voy a ir a buscar, aunque sea solo para verte de lejos.
Sabes que debo verte para alimentarme, para no morir en el intento de vivir.
Siempre vas a estar en mi mente, como esa gran proveedora de sensaciones.

Necesito más ideales...
Necesito tenerte...
Necesito verte...
Necesito arte...
¡Pero hoy!

lunes, 8 de enero de 2007

La invención del misterio

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lunes, 25 de diciembre de 2006

Hilos

..."Al saber que nada suena tan bien, creemos que un sordo es desprolijo"...

Comienza el epíteto de la soledad. El desvarío inútil de la cabeza sin desinencias, el miocardio de la condena.

Nunca me pregunto cuanto queda de sal si de saborear estamos hablando... siempre pregunto a los mitómanos sobre la presa viva, pero no del comensal asesino. Debe ser que no me importa quién es, ni donde vive, ni qué hace. Quizás ya sé que no sabe mi nombre psicoanalítico y que no come dinero para llenar hipótesis. Sabe él que no es solo él, que todos los que no son terminan siendo. Él, que es espía y es expiatorio al mismo tiempo, que busca un responsable de su alegría y un culpable de su destino. Él, que no encuentra nada más que la razón de ser de otros seres sin ser él.

Empieza una crónica breve de puras coincidencias mundanas y relativamente inútiles... allí van... buscando un final desprolijo para los sordos, un alcohol para las palabras y un corazón sin culpas. Allí vienen... aquí están... sin dormir y trocando misterios por desahogos.

Histericismo, historicismo, caramelos de baba y cebolla, ruinas de la paternidad y brújulas marinas de su madre tierra. Dibujos animados y amor de novela resumida. Sin pasión, sin piedad, sin humildad, sin suelos ni sueños... Creo que sobran palabras aquí.

Parentesco, pesada música de contacto esporádico, probabilidades mágicas de camas distantes. Dolores no llores dolores dale, besos libres en tiempos de desconcierto. Concierto y basta... no sobran pero no piden más que lo que es.

Pausa, la primera pausa, la verdadera, la que viene de a poco y se une al sitio del recuerdo, que vive sin que los otros vayan al cineclub, que vuelve y se desmorona con la fuerza del coral, que vivirá preguntando lo que hermosamente sabe, que enseñará lo que hermosamente vive, que sabrá desde luego que esto no es juego y no querrá jugar, que nacerá mil y una noches de la ficción y que golpeará el real para que yo abra y me encuentre con eso que no veo, con eso que muero. Podrá ver que no, podrá olvidarse, podrá conocer, se. Que no importa, que no fuego y que nadie nunca siempre agua. Por última vez por hoy, por ayer, mañana lejana. No llores, pero esta vez en serio, no llores, perdona al primo de la guerra absurda y al hermano culposo de la paz ingenua. No acabes, no acabes, no acabes siendo tan bella, no mueras siendo golpe del sol, no pares de prohibir el sin sentido, no suspendas las lagrimas en tus ojos que no lloran mentiras. NO, No niegues que alguna vez tu también te desplomaste ante la incertidumbre. El error de la primera palabra, una letra desechada por paranoia y herida de tinta violeta. Homenaje al nunca jamás, personaje del Mago de Oz, principito de un mar de dudas y abalorio de la sensación.

Pésame, pásame, péname, mírame, te muevo y el ajedrez muere. Extráñame, solo un poco, como dos extraños, que seguiré dibujando los garabatos en la calle y los castillos en tu pecho, entiéndeme, seré breve... “autumn leaves”.... no llores llorona.... pelusita de ola, hojita de mar, dadito hermoso... quizás...

“is there anybody out here?”…

miércoles, 20 de diciembre de 2006

Mirad y mitad

Esa mujer,
que rebosa de ausencia el borde con su boca,
muerde con sus ojos la certeza artera del fracaso nocturno,
y como una isla irredenta
dibujada por mil batallas sangrientas,
marca con ritmo de marioneta
la suerte de sus compañeros de viaje.

Esa mujer
de frontera invisible,
tañe a la madrugada sus cicatrices,
reposa desnuda entre las sabanas
y el pájaro afónico de párpados cerrados le acicala sus ronquidos.

Y una caricia sube hasta el bolsillo de su piel,
el escalofrío es ya una lagrima.
Le asustan los finales
palos de escobas en la sombra,
ruido de las piedras al chocarse bajo el agua.

Ese final, esa mujer, ha provocado el vomito
la muerte del cuerpo soberano.
Se ha quedado de-vuelto las palabras guardadas,
las palabras prohibidas,
las -por fin- equivocadas

Esa mujer ha procurado convencerme de que ya no soy un niño
con una moribunda bofetada de agua,
un domingo de mañana.

(boca seca,
vestal desértica,
humo sin fuego burbujeante,
nepente de las razas,
ceniza espartana sobre las sopas kitsch)

Esa mujer, se ha convertido en palabra.
Ya no le mortifica la redención,
desafinando los cantares de experiencia

Mujeresa, pequeña maldición indómita,
despierta, me mira
y me ve más viejo.

viernes, 1 de diciembre de 2006

POEME.URGENTA


El influjo de los astros pasa a través de las nubes con una inyección sodómica,
mientras, los linyeras pastan como palomas el suelo de la plaza.
Bonjour café cerrado, huye al bunker por los poros.
Un cerebro de dama intenta escapar de su envase.
Sevensevenseven susojos. Tartatatata.mudean en un
traqueteo de tren, de viento maquinal sobre los durmientes.
(trac-trac)
susojos, susojos, piedras chocándose bajo el río.
Le dice:
“La moda depura sus filas al crecer. Vanguardia crea vanguardia hasta el infinito, hasta el cansancio, hasta el consumo, hasta el naufragio. Sujentanse a sus restos las nuevas pulgas náufragas. Seasen un miasma soco imán. Algunos sufren, alguna disfrute, unos pocos lloran mordiendo el cartel. Su nombre artístico es Luuuuiiiisss”

La lista de nervios le acomoda miedo, risa purgada y calesitas en un blister.
Y la sirena yace boca arriba sobre el nivel del mar.
Boquitas a granel, suecas esmirriadas curten onomatopeyas de besos.
Pisa el vómito. La escalera resbala un poco.
Piensa todoesto.
La sueca, paseo urgente y una colección de frases bonitas.

martes, 31 de octubre de 2006

Plagio

Martín masticaba un chicle. Martín fumaba un cigarrillo. Martín llevaba el diario en su brazo. Martín tenía su mano en el bolsillo. Martín caminaba por la vereda de Ituzaingó hacia abajo. Martín caminaba por la vereda de Ituzaingó hacia arriba. Martín se cruzó con Martín. Martín se cruzó con Martín.
Martín miró a Martín. Martín miró a Martín. Martín era igual a Martín. Martín era igual a Martín. Martín se preguntó quién copiaba a quién. Martín se preguntó quién copiaba a quién.
Ninguno supo cual era el plagio. Ninguno supo cual era el plagio.

sábado, 28 de octubre de 2006

Un anónimo próximo a desaparecer

A pesar de los momentos vividos
y los recuerdos concedidos,
este espacio no me cierra...
el traje ya no entra.
Te busco desde este nido
pero no logro verte.
No consigo verme (ahí).
¿Dirás que te extraño?.
¡Creerás que te extraño!...
sin embargo yo,
yo ya no me engaño.
No te veo, ni te vi.
¡No me veo mas! (ahí).
Y si quieres, podemos irnos.
Ansiamos vernos un rato.
Sin embargo yo,
yo ya no me engaño.
No te veo, ni te vi.
¡No me veo mas! (ahí).
Nena, esto es muy sencillo
cerré los ojos y caí.

miércoles, 30 de agosto de 2006

Estanques


Después de tanto camino recorrido,
empecé a reprimir cada aparición.
Imágenes muertas dentro de mí.
Pensamientos disonantes
en un gran trabajo de concentración,
cruzando mares de ambigüedad.
En otros estados, las leyes cambian.
Distintas prioridades toman el control.
Sumido en intensa furia,
Busco tan solo una pequeña venganza.
Heridos caerán.
Se que prefieres el estanque,
quédate, nada con los peces.
Peces con extraño sabor, crudos aún.
El estanque solo traerá estanques.
En esta vida que peca de ser traicionera,
invito a la victoria.
Busco tan solo una pequeña venganza.
Heridos caerán.
Mirando desde la orilla, comienzo a huir.
Buscando algo,
mas que un espejo
encuentro mi vieja armadura de hierro.
Prefiero (una vez más) un río que fluye.

viernes, 18 de agosto de 2006

¡Es todo un viaje!

Dejaste de lado tu honor,
quedando anclado por siempre
a algo imparcial.
Tan solo déjate caer,
y comienza a nadar.
Lleno de sensaciones,
aturdido por completo
mirando al enemigo triunfar.
Tus juegos ya no divierten.
"Si eres aburrido, aburres.
Si estás cansado, cansas"(1).
Cansado del deshonor,
levanta la vela, intenta navegar.
El ancla aún sigue enterrada,
solo resta cortar las amarras...
y partir.

1: El negro Fontanarrosa, en una entrevista con George Square, licenciado en opinología

sábado, 22 de julio de 2006

Vals de invierno



Habito al artista níveo.
El que muerde el bosque y la borrasca.
Soy la suerte infantil colgando del móvil de metal.

Una noche de más me evaporé por ahí.
encadenado a las letras y a la tirria de los dioses

Y renuncié a gritar, mientras me acogotaba
con el nudo de la imberbe tradición del despecho.
Mientras levantaba los trozos del bazar rotos a su merced.

Aliento sobre el vidrio y los dedos de pincel.
Dibujé los ojos al dragón para que vuele.

De sus alas, el viento bermejo que depila,
que arrastra la roña por las esquinas (y debajo de los zócalos),
hizo volar todas mis bazas.
Y cada una en una mueca,
levantaba a las divas sus desvelos.
Y cada una dibujaba, nuevos ojos.
Dragones ciegos.
Mientras la lagrima blanca resbalaba, lentamente, por el espejo.

domingo, 14 de mayo de 2006

Paragüas.















Quien no conoce nada, no ama nada. Quien no puede hacer nada, no comprende nada. Quien nada comprende, nada vale. Pero quien comprende también ama, observa, ve... Cuanto mayor es el conocimiento inherente a una cosa, más grande es el amor... Quien cree que todas las frutas maduran al mismo tiempo que las frutillas nada sabe acerca de las uvas.


Crayón sobre la mesa. Figuras desprendiendo cárceles de yeso. Las enfermedades encontrando opiniones, un mes de diligencias para Doña Parca, que la muy vieja se anima a recitarle poemas a las flores de sus esclavos intranquilos.
Amores como panacea y las rodajas yaciendo boca abajo sobre la mermelada. Dos conspiraciones invitando al desnudo del alma, al veto de la ciencia y al juego de los extraños. Situaciones aparentemente reales, catarsis de lágrimas cayendo libremente hacia el cenicero repleto e indiferente.
Pues es que no. No crucé la calle cuando debía retornar a la vida placeba y no silbé las melodías de la ausencia por el tiempo suficiente para quedar a salvo de esa metáfora sentimental que llamamos conciencia. No busqué la puerta desde la calle, solo había en mis espaldas una escalera en donde no se divisaba el primer escalón y con espejismos flotando cual ruta de verano en plenas vacaciones infantiles.
Es que ya no nos reunimos a mediodía en la esquina del viento.

Después, ante los ojos tristes y sin espejos. Nublando el concierto. Has de llegar a donde por esas cosas del frío no fuimos, repartiendo recuerdos, casas, cartas y lágrimas de ausencia no contraida. Voces cercanas, planes de magia y trucos de viaje. ¿Acaso después de todo aún estás allí?¿Pedirás consuelo al tiempo?¿Dormirás pensando en la noche?.

Si las palabras que bailan en el borde de la mesa cayeran, los puntos, unos con las comas y otros con los signos se perdieran...junto con esas migas y las arvejas rodando, quizás nos encontríamos con unas letras que negarían la existencia de su pasado, asimilando las formas de una jungla de zapatillas, zapatos, patas y pelusas.

Contenido en los márgenes de una tolerancia social, Ludmila razona y siente, siente y razona los preambulos a un bostezo que disimula el dique ocular. Se predispone a llorar la pérdida del pañuelo, absorta por la incongruencia de las consecuencias su lágrima primera asoma gris y estimulada por la fuerza de su sombra y el poder de sus seguidoras. Quiere ver el mundo que Ludmila quiere ocultar, siente utópicamente que el pañuelo vendrá a salvarla del suelo frío y las arvejas verdes peludas. Contrae el pecho y Ludmila comienza a sentirse libre y solitaria. Cae sin paracaidas boca arriba mirando el rostro tenue y brillante de su creadora. Pregunta dónde a quedado el calor del mundo mientras una mano roza su cuerpo y la abraza respondiendo su pregunta. Comienza a evaporarse lentamente, sin pereza y desaparece.
Ha pasado tiempo, Ludmila ya no cree en los pañuelos, ya no los usa, al igual que los paragüas.

sábado, 13 de mayo de 2006

Oda a la vendedora de perfumes

...mo?
...sias... umo?
oasias...
umo, señor? nono
fumo?
...
perfumo señor?
perfumo?
¿Te perfumo? ..Nnn, gracias...
¿Te perfumo?¿Te perfumo?
¿Te perfumo?


¿Te perfumo?¿Te perfumo?¿Te perfumo?

¿Te perfumo?¿Te perfumo?¿Te perfumo?

¿Te perfumo?... ¿Te perfumo?
¿e erfumo?¿...fumo? ...as...
...umo?
...mo?

jueves, 4 de mayo de 2006

Gang-bang*


Hay cerca del Damm
cuatro putas que bailan un vals
detrás del cristal,
y se puede sentir
el sudor fuerte desde Berlín.

Tú allí, en soledad,
una lluvia muy fina golpea tu cara,
resbala en tu piel y a la vez
se ilumina un cartel ofreciéndote
libertad y sordidez,
todo a un precio que un hombre moderno
ha de ser capaz de pagar
una vez que la noche echa a andar.

¿No lo ves? Tu carne es más pálida.
¿No lo ves? Tu alma es más gris.
Si no pierdes al fin la razón
sabrás que no hay más que una solución:
¡Cas...tra...ción!

Y todas las cosas que hice mal
se vuelven hoy a conjurar contra mí.
¿Cómo habré llegado a esto ...?
No lo sé,
... tan lúcido y siniestro...
pero sé que no lo sé...

Y un hombre de traje me invita a pasar...
¡Gang-bang!

Y ves desde tu hotel
aguas quietas igual que papel de plata,
y el viento arrastra el olor
de la pérfida enana marrón.
Mira que tú fuiste el rey,
con tu cetro en la mano
y los ojos clavados en gente
que sabes que no... no llegarás a conocer
ni aunque vivas mil años
y el cielo se postre a tus pies,
pero su mirada no se despega de tu pantalón...

Y echas a andar por la ciudad
y atraviesas un nuevo canal.
Huyes del rojo y azul del neón,
vas en busca de algo que huela distinto al amor...

Y si viviera una vez más,
¿me volvería a equivocar otra vez?
Sí, no te quepa duda (no...)
hasta la locura
y hasta el dolor.

Y un hombre de traje me invita a pasar...
¡Gang-bang!

(Nacho Vegas)

*Nota: Sé que solemos poner producciones personales aquí, pero bueno, espero se me permita este desliz. A veces hay cosas mas fuertes que uno y resulta que alguien ya las ha escrito por nosotros.